Para dar clases por internet hace falta menos equipo del que parece y más orden del que uno cree. Con un celular de los últimos años, un micrófono de corbata y una ventana tenés resuelto lo técnico. Lo que distingue una clase que se entiende de una que se abandona casi nunca es la cámara.
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En vivo o grabado: no es lo mismo
Antes de comprar nada, definí cómo vas a dar la clase, porque cada modalidad pide cosas distintas.
- Grabada. El alumno la ve cuando quiere y las veces que quiere. Podés repetir una toma, cortar los errores y venderla muchas veces. Te exige más preparación y algo de edición.
- En vivo. Hay ida y vuelta: preguntan, corregís en el momento, se arma grupo. No se edita, pero dependés de tu conexión y de un horario que le sirva a todos.
No hay que elegir una sola. La combinación que mejor funciona para la mayoría es contenido grabado más un encuentro en vivo cada tanto para consultas. La teoría queda grabada una vez; el vivo se usa para lo que sólo se puede hacer en vivo.
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El audio va primero
Un alumno tolera una imagen regular. No tolera no entender lo que decís. Si tenés presupuesto para una sola cosa, que sea el sonido.
- Un micrófono de corbata con cable, de los que se enchufan al celular o a la computadora, mejora el audio más que cualquier cámara. Son baratos y alcanzan.
- El lugar importa tanto como el micrófono. Una habitación con muebles, cortinas y alfombra suena mejor que una vacía. El eco de un ambiente pelado no se arregla después.
- Grabá un minuto de prueba y escuchalo con auriculares. Ahí aparecen la heladera, la calle y el ventilador que no notabas.
- Si enseñás un instrumento o canto, el micrófono de corbata no alcanza para el sonido del instrumento: ahí sí conviene un micrófono de mejor calidad o una interfaz de audio.
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Cámara y luz
La cámara de un celular reciente es suficiente. Lo que hace que se vea bien no es la cámara sino cómo la usás.
- Luz de frente. Ponete mirando a una ventana, con la ventana detrás de la cámara. Nunca a tus espaldas: quedás a contraluz.
- Celular quieto y horizontal. Un trípode o un soporte cualquiera. La cámara trasera suele ser mejor que la frontal.
- A la altura de los ojos. Desde abajo o desde muy arriba cansa de mirar.
- Fondo ordenado. No hace falta un estudio: alcanza con que no distraiga.
- Si mostrás las manos —dibujo, costura, cocina, un instrumento— necesitás una segunda toma desde arriba. Un brazo articulado para el celular lo resuelve.
Si grabás de noche o no tenés buena luz natural, un aro de luz o un panel LED frente a vos reemplaza a la ventana.
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Grabar la pantalla
Si lo que enseñás pasa en la computadora —un programa, una planilla, una presentación— no necesitás cámara: necesitás grabar la pantalla con tu voz encima.
- Windows y Mac traen un grabador de pantalla incluido, y hay programas gratuitos que además permiten sumar tu cámara en un recuadro.
- Agrandá la letra y el zoom antes de grabar. Lo que vos leés bien en tu monitor, el alumno lo va a ver en un celular.
- Cerrá las notificaciones, el mail y el chat. Aparecen en la grabación.
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Para clases en vivo
Las herramientas de videollamada conocidas —Zoom, Google Meet— sirven para dar clase y tus alumnos ya saben usarlas. Tené en cuenta que las cuentas gratuitas limitan la duración de las reuniones grupales: en Zoom, a 40 minutos. Si tus clases son más largas, vas a necesitar un plan pago o partirlas.
- Conexión por cable si podés. El wifi es la causa más común de cortes. Si no hay cable, acercate al router.
- Probá diez minutos antes, con audio, cámara y la pantalla que vas a compartir.
- Grabá la clase. Siempre falta alguien, y la grabación es contenido que ya tenés hecho.
- Mandá el link desde un solo lugar. Un link suelto por WhatsApp se pierde entre mensajes y termina en manos de gente que no pagó.
En CoursesHub programás la sesión en vivo dentro del curso con tu link de Zoom, Meet o YouTube Live. Tus alumnos reciben el aviso y un recordatorio, entran con un botón desde su panel y después subís la grabación a esa misma clase.
Ver sesiones en vivo06
Formato y peso del video
No hace falta grabar en la máxima calidad del celular. Para una clase, lo razonable es:
- Formato MP4, que se reproduce en cualquier dispositivo.
- Resolución Full HD (1080p). En 4K el archivo pesa varias veces más y el alumno no nota la diferencia en un celular.
- Clases cortas. Un video de diez minutos pesa menos, sube más rápido y se termina de ver. Una clase de una hora conviene partirla en bloques.
Antes de grabar todo el curso, subí un video de prueba a la plataforma que vayas a usar y miralo desde el celular con datos móviles. Es como lo van a ver muchos de tus alumnos. En CoursesHub cada video puede pesar hasta 5 GB.
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Lo que no hace falta comprar
- Una cámara profesional. Suma calidad cuando todo lo demás ya está resuelto, no antes.
- Un programa de edición pago. Para cortar el principio, el final y algún error alcanzan los editores gratuitos, incluso el del celular.
- Un fondo o una escenografía. Una pared lisa o tu lugar de trabajo ordenado funcionan mejor que un decorado.
- Un teleprompter. Una lista de puntos pegada al lado de la cámara es más natural que leer un guion.
La regla general: comprá algo cuando ya grabaste varias clases y sabés qué te está limitando. Antes de eso, es adivinar.
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Lista antes de la primera clase
- Grabé un minuto de prueba y lo escuché con auriculares.
- La luz me da de frente y el fondo no distrae.
- El celular está fijo, horizontal y a la altura de los ojos.
- Tengo anotados los puntos de la clase, no un guion para leer.
- Silencié el teléfono y cerré las notificaciones.
- Si es en vivo: probé la conexión y voy a grabar la sesión.
- Subí un video de prueba y lo vi desde un celular.
Con eso resuelto, lo que sigue es qué vas a enseñar y en qué orden. Está en la guía de cómo armar tu primer curso online.